Allende las nevadas cimas índigo
Cortacircuitan estalactitas salitres
Se funden en canela por el rabillo
De tus ojos tristes.
Suenan cámpanas que asaltan estaciones,
Wagones vacíos volviendo en sí
Revoluciones del halago eterno.
Ríndanse las armas al Sempiterno
Pecado. Y los soles tronarán carmesí
En el ocaso apocado por concesiones.
Austero voluble espacio me designa
Cronos en fotogramas sin banda sonrisa
Mi sinápsis por escarchas de tu guión.
Dígnanse los personajes en asomar
Las haces, las palabras o su insumisión
La hoguera fuera a vencerse
Las armas, mi alma estremecerse
Si en vez de pálida indecisión
Mi insigna por tu censura fuere a sumar.

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